“El financiamiento es de los bancos privados del país, y
estamos hablando de RD$4,700 millones aproximadamente. Los carros se
les van a fiar a los choferes para que los paguen en cinco años”,
explicó Marte mientras observaba el desembarque de las primeras
unidades.
Marte señaló que el Gobierno dominicano, por gestión
del Ayuntamiento, hará una exención del 50% de los impuestos que los
vehículos, de origen chino, tengan que pagar durante el proceso de
importación.
En opinión de Roberto Salcedo, los nuevos taxis
vienen a mejorar la calidad del servicio que se ofrece en la capital
dominicana, porque permitirán que los munícipes viajen más cómodos y
más seguros.
“Cuando usted aborde un taxi usted sabrá que no es
un taxi cualquiera, sino un taxi que está regulado, debidamente
identificado y que su chofer puede ofrecerle la garantía dé un buen
servicio”, declaró el alcalde, tras señalar que el Ayuntamiento, a
través del Consejo de Administración y Regulación de Taxis (CART), se
encargará de capacitar a los choferes y de emitir los permisos de
operación.
Los carros son fabricados por la compañía china BYD
(Build Your Dreams). Para su funcionamiento utilizan gasolina y sus
repuestos y talleres estarán en Peravia Motors, que es la empresa
encargada de traerlos.
La segunda etapa del proyecto de
mejoramiento del servicio de taxis abarcará la ciudad de Santiago, cuya
flotilla también será de 5,000 unidades.
Otras unidades que
operen en Santo Domingo y Santiago, y que presenten las condiciones de
comodidad y eficiencia necesarias, podrán incluirse a la flotilla a
través de un programa diseñado para pintarlos de amarillo.