SAN JOSE (AP) - Con su arrollador triunfo en las elecciones del
domingo, la candidata oficialista Laura Chinchilla no tendría excusas
para impulsar el combate contra la criminalidad, violencia y
narcotráfico, que tanto pregonó durante su campaña.
La politóloga de centro-derecha de 50 años, la primera presidenta en
la historia de Costa Rica, postulada por el partido de Liberación
Nacional (PLN), puso al frente de su campaña su experiencia en la lucha
contra la criminalidad, centro de la lucha electoral.
De acuerdo a la nueva actualización de resultados del Tribunal
Supremo de Elecciones (TSE) en su sitio de internet, con el 94,4% de
las Juntas Receptoras escrutadas, Chinchilla tenía 46,7% de los votos
mientras que Ottón Solís, de centro-derecha, del Partido Acción
Ciudadana (PAC) sumaba 25,1%, y Otto Guevara, liberal del Movimiento
Libertario (ML), llevaba 20,8%.
Las leyes electorales costarricenses estipulan que un candidato
presidencial puede ganar en primera vuelta si obtiene más del 40% de
los votos.
"Laura ahora tiene el reto de terminar con la criminalidad, esta
inseguridad en que vivimos los costarricenses", dijo a la AP, Freddy
Araya, que asegura votó por las promesas de Chinchilla.
El hombre de 31 años, agregó que "Laura también debe de cumplir con
la promesa de mejorar la economía de los costarricenses, porque también
lo dijo en toda la campaña".
"Ya ganó, ahora que se prepare para cumplir con todo lo que dijo,
espero que trabaje por los más pobres, no creo que nos haya engañado",
dijo Josefa Molina mientras de dirigía a su trabajo en el centro de la
capital.
San José amaneció con una leve lluvia y para Molina "este es un buen
presagio, todo se va a despejar y ella debe de estar ya pensando como
cumplirá".
Cuestionada por periodistas de la televisión nacional, Chinchilla
dijo el lunes que su primer compromiso con los costarricenses reside en
el "ataque a la inseguridad ciudadana. El mayor reto que tenemos es la
criminalidad, la violencia y el narcotráfico".
"Lo he dicho, Centroamérica puede ser el último campo de batalla de
la guerra que se vive en Colombia y México, debemos de levantar la
guardia y tratar de rescatar la tranquilidad", agregó la presidenta
electa.
La problemática del país se evidencia en la tasa de homicidios que
entre 1992 y 2009 subió de 4,4 homicidios por cada 100.000 habitantes a
11,1, en ese periodo, indicó el director del Instituto Latinoamericano
de Naciones Unidas para la Prevención del Delito y Tratamiento del
Delincuente, Elías Carranza.
El experto destacó que el crecimiento de la violencia es atribuible
primordialmente a la iniquidad en la distribución de la riqueza y a la
presencia del narcotráfico.
Chinchilla enfatizó que además enfocará a su gobierno en el
desarrollo económico y social, y convertir a Costa Rica en la primera
nación desarrollada de América Latina.
También llamo a los costarricenses a trabajar unidos para sacar
adelante a este país centroamericano y ofreció dialogar "seria y
permanentemente con la oposición, con todos los partidos políticos y
sectores sociales.
Pero aclaró que este debe ser "un diálogo fructífero que nos permita movernos hacia adelante, no paralizante de las decisiones".
Señaló que en los próximos días espera reunirse con el presidente
Oscar Arias, así como con los que hasta ayer fueron sus competidores
políticos, con quienes buscar acuerdos para trabajar por Costa Rica.
En entrevista con Radio Caracol de Colombia, y su posición ante el
socialismo, la presidenta electa de Costa Rica dijo que su partido de
extracción social demócrata es de una ideología progresista, que
siempre ha apostado al centro ideológico.
"Yo confío en que las relaciones entre el resto de los países de
América Latina no se condicione tanto por la ideología, como por la
necesidad de tener un diálogo respetuoso, franco, abierto, en aras de
unir esfuerzos para resolver los problemas concretos que hoy le
preocupan a los ciudadanos de la región", manifestó.