EFE
Washington
Las redes antiterroristas estadounidenses en
Afganistán y Pakistán podrían estar en peligro tras la monumental
filtración de documentos militares confidenciales, dijeron ayer martes
el presidente Barack Obama y funcionarios y ex funcionarios de los
servicios del espionaje norteamericano.
Las personas en Afganistán
o Pakistán que han cooperado con los agentes de inteligencia o los
militares estadounidenses contra el Talibán o al-Qaida podrían estar en
situación de riesgo después de la revelación de miles de documentos
otrora secretos a WikiLeaks.org, dijeron los funcionarios en activo y
retirados.
Mientras tanto, los aliados se preguntan si pueden
confiar en Estados Unidos para guardar secretos y el gobierno de Barack
Obama se esfuerza por reparar todo perjuicio político al esfuerzo
bélico.
“El
ejército necesitaría días, si no es que semanas para determinar “el
daño potencial a las vidas de los miembros de nuestro servicio y de los
aliados” ”
Dave Lapan, portavoz del Departamento Defensa
En
declaraciones desde el Rosedal de la Casa Blanca el martes, el
presidente Barack Obama dijo que estaba preocupado por la filtración
masiva de documentos secretos sobre la guerra de Afganistán, pero
sostuvo que los documentos no representan mucha preocupación porque ya
eran parte del debate sobre la guerra.
En sus primeras
declaraciones públicas sobre el asunto, Obama dijo que la divulgación de
información clasificada del campo de batalla “podría potencialmente
poner en peligro las perso- AP nas o las operaciones” de Estados Unidos
en Afganistán.
El presidente habló en la Casa Blanca tras una
reunión con los líderes de ambos partidos en la Cámara de Representantes
y el Senado.
El material podría reforzar el punto de vista de los
oponentes de la guerra en el Congreso de que uno de los conflictos más
prolongados no tiene salida.
Hasta ahora el Congreso ha respaldado
la guerra y una prueba de ese continuo apoyo se ventilaba el martes,
cuando la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, conducida por el
senador demócrata John Kerry, efectúe una audiencia sobre la guerra
afgana.
Simultáneamente, el vocero del Pentágono Geoff
Morrell dijo el martes que los militares no saben quiénes están detrás
de esas filtraciones, aunque ha lanzado “una investigación enérgica”.
Morrell
se quejó de que se daba demasiada importancia a los documentos, de los
cuales el más reciente tiene por lo menos seis meses.
En otra frecuencia
Hablando acerca de si el material suscita dudas sobre la confiabilidad
de Pakistán en la guerra antiterrorista, dijo que las declaraciones
sobre una asociación dudosa con ese país “están en otra frecuencia en
cuanto al estado actual de esa relación”.
El senador Kit
Bond, el republicano de más rango en la Comisión de Inteligencia del
Senado, manifestó el martes preocupación de que las filtraciones no
cesen “hasta que veamos a alguien con el overol anaranjado”, en
referencia al atuendo de los prisioneros.
Morrell fue entrevistado
por CBS y Bond por NBC. esta semana se apruebe la iniciativa para dar
60.000 millones de dólares al financiamiento de las guerras.
La
Casa Blanca calificó como “alarmante” la revelación de los documentos,
mientras que el coronel Dave Lapan, portavoz del Departamento de
Defensa, dijo que el ejército necesitaría “días, si no es que semanas”
para determinar “el daño potencial a las vidas de los miembros de
nuestro servicio y de los aliados”.
Robert Gibbs, portavoz de
la Casa Blanca, hizo énfasis en que los documentos cubren el período en
la guerra antes de que Obama ordenara un incremento importante en la
cifra de tropas vestadounidenses que combaten en Afganistán, y el
gobierno negó que la revelación obligue a hacer cambios en las políticas
que se siguen para combatir a los insurgentes del Talibán.
MÁS DINERO PARA APOYAR LA GUERRA
En
plena polémica por los documentos militares desclasificados , la Cámara
de Representantes de Estados Unidos ha aprobado un proyecto de ley para
invertir más de 33,000 millones de dólares para financiar la guerra en
Afganistán, principalmente las tropas estadounidenses.
Pese a la
aprobación de los fondos adicionales -que para que sean efectivos tan
solo resta la firma del presidente Obama-, algunos legisladores
demócratas criticaron la marcha de la contienda en Afganistán, una
guerra que ya dura casi diez años y que muchos legisladores ya creen que
está costando demasiado tanto económicamente como en el desgaste de las
tropas.