Según las estadísticas que aportan los expertos en diabetología, entre
un 15 y un 25% de las personas con diabetes desarrollarán algún tipo de
úlcera durante el curso de su enfermedad.
Y estas lesiones, si no son debidamente tratadas, pueden terminar en una amputación en e 20% de los casos.
Queda claro, entonces, que el tratamiento y la curación de las
lesiones son claves para detener esta cantidad de amputaciones. Y es en
ese marco en el que se desarrolla una creciente cantidad de
investigaciones que buscan desarrollar tratamientos específicos para
disminuir las lesiones.
Hace algunas semanas se presentó en Argentina una nueva opción
médica específicamente dedicada a tratar úlceras profundas y complejas
producidas por la evolución de un "pie diabético".
Y según sus presentadores "se ha demostrado una alta efectividad en
la recuperación de pacientes que hasta el momento no tenían muchas
opciones de tratamiento disponibles más allá de la amputación".
El tratamiento
Este medicamento ha sido desarrollado -y es actualmente producido-
por expertos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, ubicado
en La Habana (CIGB), Cuba (y en Argentina está siendo comercializado
por el laboratorio ELEA).
Según explicó durante su presentación oficial el doctor José
Fernández Montequín, especialista en Angiología y Cirugía vascular y
Profesor de la Universidad Médica de Cuba "el Heberprot-p es un
medicamento inyectable, que desarrollamos en base al el Factor de
Crecimiento Epidérmico (FCE). Su correcto uso permite resolver el
problema de la insuficiente cicatrización del diabético".
Montequín contó que "hemos comprobado que la acción de esta molécula
estimula la formación de tejido de granulación útil y el proceso de
angiogénesis que implica la formación de nuevos vasos sanguíneos. Todo
esto permite promover el rápido cierre de la lesión en pacientes
diabéticos, que por la acción de su enfermedad tienen severas
dificultades en el proceso de cicatrización de heridas".
En concreto, cuando es exitoso, su uso logra evitar la amputación en
un alto porcentaje de los pacientes con lesiones profundas que, en
muchos casos, eran resistentes al tratamiento convencional".
El proceso
Cualquier lesión, sobre todo en las personas que padecen de "pie
diabético", demora mucho tiempo en cicatrizar. Y esto incremente la
posibilidad de infecciones y lógicamente- también la probabilidad de
eventuales amputaciones. Por eso, al acelerar el proceso de
cicatrización de heridas se logra disminuir el riesgo de infección y
por consiguiente baja el riesgo de amputación" resumió la doctora Marta
Calvagno, experta del Hospital Tornú.
En la presentación del novedoso tratamiento el doctor José Braver,
coordinador de la Clínica de Pie Diabético y médico del servicio de
Cirugía Vascular del Hospital del Clínicas y de FLENI, agregó que
"pienso que debido a la fácil aplicación de este producto es posible
reemplazar a otras opciones menos práctica: la eficacia es muy rápida y
el paciente no necesita internarse para recibir el tratamiento.
Pensamos que, aparentemente este producto podría crear nuevos vasos y
así evitar la amputación en pacientes que no tienen otra salida
terapéutica".
Datos
El medicamento ya ha demostrado su seguridad y eficacia en
diferentes estudios clínicos. "La literatura médica registra que el 60
% de los pacientes con pie diabético pueden sufrir una amputación
mayor. En las diferentes estudios donde se siguió la acción del
Heberprot-p la cifra se invierte: se obtuvo un 85 % de salvación de
extremidades y sólo un 15% de amputaciones mayores en pacientes
portadores de severas isquemias" dijo Montequín.
Como ocurre
Los pacientes diabéticos descontrolados sufren a causa del exceso de
azúcar en sangre- un daño progresivo de los nervios y de los vasos
sanguíneos de las piernas. Esto termina causando una neuropatía
diabética que se expresa en una falta de sensibilidad en los miembros
inferiores. Y así es como aparecen las lesiones.
Por otro lado la neuropatía diabética genera en el paciente una
falta de sensibilidad de calor, dolor y frío por lo que si se lastima
es muy posible que no se de cuenta. Así, un corte o raspadura, una
quemadura, e incluso la utilización de un calzado inapropiado son
situaciones que por la falta de sensibilidad pasan inadvertidas y
pueden dar lugar a la formación de heridas. Estas, no tratadas
debidamente pueden generar en el mediano plazo- la lesión que al
gangrenarse- terminen en amputación.
Así es como las estadísticas epidemiológicas indican que cada día se
realizan, en instituciones de salud de Argentina, 19 amputaciones,
incluyendo dedos, pies o parte de las piernas. La mayoría de estas
cruentas operaciones ocurren como resultado de lesiones por pie
diabético.
Como funciona
El medicamento está desarrollado en base al Factor de Crecimiento
Epidérmico Humano recombinante (FCE Hu-r). Esto es una proteína y
segregada por las células. Se trata de una molécula proteica, sencilla,
que estimula tanto la proliferación de fibroblastos como de células
epiteliales. El científico estadounidense Stanley Cohen lo identificó
en los años 60 y recibió en 1986 el Premio Nobel de Medicina. El efecto
del Factor de Crecimiento ha sido ampliamente estudiado en el proceso
de cicatrización y su eficacia ha sido demostrada tanto in vitro como
in vivo.