EL JUICIO FINAL

Dios ha establecido un día en el cual juzgará al mundo con justicia (Hch. 17:31; Heb. 9:21). Nadie escapará, todos los hombres están citados y convocados a estar delante de Dios, está escrito: «Vivo yo, dice el Señor, que ante mí se doblará toda rodilla, y toda lengua confesará a Dios. Romanos 14:11» por lo cual, Salomón aconseja: «Teme a Dios, y guarda sus mandamientos; porque esto es el todo del hombre. Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala. Eclesiastés 12:13-14»

Ahora bien, hay un orden en los juicios de Dios a los hijos de los hombres, los que son de Cristo, comparecerán ante el tribunal de Cristo (Rom. 14:10; 2 Cor. 5:10), el día en que Cristo aparezca por segunda vez (Apoc. 22:12).  Luego que el Señor Jesucristo reine con sus santos sobre la tierra por mil años (Apoc. 20:4-6), entonces serán levantados los impíos para ser juzgados, este es el juicio final (Apoc. 20:5, 12).

En Apocalipsis, Juan ve en una visión el juicio sobre los impíos, y nos narra lo que ve; en primer lugar, ve un gran trono blanco, y a Dios sentado sobre el trono (Apoc. 20:11, 12), y de inmediato, el cielo y la tierra desaparecen (Apoc. 20:11 cf. 2 Ped. 3:7-12); acto seguido, los muertos grandes y pequeños son levantados (Apoc. 20:12); el mar, la muerte y el Hades entregan los muertos que hay en ellos (Apoc. 20:13); libros son abiertos, y el libro de la vida (Apoc. 20:12); y los comparecientes al juicio son juzgados por sus obras (Apoc. 20:12-13).

Algunos presentan sus créditos: «Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Mateo 7:22» pero el buen e inteligente esfuerzo es frustrado, porque el Señor les dice: «Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad. Mateo 7:23», ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él (Rom. 3:20), la justicia de Dios es por la fe a través del Señor Jesucristo (Rom. 5:1).

¿Cuál es el propósito de un juicio según las obras en el día del juicio final, cuando los comparecientes no tienen oportunidad alguna para ser salvos? El definitivo y rotundo fallo del Juez, el día del juicio final es: «Y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue lanzado al lago de fuego. Apoc. 20:15» Sin embargo, aunque el Lago de fuego es el destino final de los que mueren sin Cristo, no todos recibirán el mismo grado de castigo, pues dice la Biblia: «¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza. Por tanto, os digo que, en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras. Mateo 11:21-22»

¿Cómo podemos escapar del Juicio Final? Jesús dijo: «De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida. Juan 5:24» Ven hoy a Jesús, para que no comparezca al Juicio Final a recibir la inapelable y eterna sentencia de condenación reservada para los impíos (2 Pedro 2:9).  Dios te ayude.

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