Tarjetas de crédito a la cabeza en niveles de morosidad

La banca, junto con la economía, ha venido recuperándose. El producto interno bruto (PIB) acumuló una expansión de un 13.4% en el período enero-mayo 2021, mientras que el promedio mensual de las utilidades generadas por las instituciones de intermediación financiera ascendió a RD$3,961.1 millones, es decir, RD$1,097.3 millones más respecto a igual período de 2020, lo que equivale a un crecimiento relativo de un 38.3%.

¿Se ha reflejado esta recuperación en la calidad de la cartera de crédito? En términos generales los datos dicen que sí, con la salvedad de al menos tres renglones cuyos resultados establecen un nivel de morosidad que, en algunos casos, triplica el promedio de 1.8% alcanzado a mayo de este año.

De acuerdo con el gobernador del Banco Central, Héctor Valdez Albizu, todo marcha dentro de lo esperado. En una reunión con representantes de la Asociación de Bancos Múltiples (ABA), encabezados por su presidenta Rosanna Ruiz, destacó que los resultados han sido posibles gracias a que la banca dominicana muestra un excelente desempeño en cuanto a sus niveles de liquidez, rentabilidad, calidad de la cartera de crédito y capitalización.

Los datos oficiales establecen que a mayo 2021 las principales variables muestran resultados halagüeños, como es la razón de liquidez de un 21.4%, un retorno sobre el capital (ROE) en un nivel de un 22.9%, un retorno sobre los activos (ROA) de un 2.2% y una morosidad promedio inferior al 2%, con un nivel de provisiones sobre cartera vencida (cobertura) de 269.1%. El índice de solvencia, según la última publicación de la Superintendencia de Bancos, se ubica en un 19.3%.

Técnicamente, la morosidad de un crédito se presenta cuando un deudor se ha retrasado en por lo menos tres meses en el pago de los intereses y capital. Es una situación considerada de riesgo, aunque sin caer en la categoría de incobrables o cartera perdida. Es perjudicial para los bancos, ya que pone en peligro sus ingresos por el cobro de los intereses, además de otros efectos que pudiera generar en la estabilidad del sistema.

Independientemente de una morosidad promedio de un 1.8% en los primeros cinco meses del año, hay tres segmentos del mercado financiero que no pueden decir lo mismo. Se trata de las tarjetas de créditos (consumo de bienes y servicios) y las carteras destinadas a financiar las actividades de agricultura, ganadería, caza y silvicultura, así como los créditos de consumo, cuya morosidad llegó a un 3.57% en abril de este año, pero que había cerrado enero en 3.54% en mora.

En lo que compete a las tarjetas de créditos, por ejemplo, las cuales han tenido históricamente una morosidad alto, con la crisis del covid y la paralización de las actividades económicas, con la consecuente pérdida de puestos de trabajo, los resultados empeoraron. La morosidad ha sido igualmente alta en los otros sectores señalados, a lo que también se agrega, en algunos meses, las actividades de los hogares en calidad de empleadores, pero también las indiferenciadas de producción de bienes y servicios de los hogares para uso propio. En mayo de 2020 alcanzó un 7.06%.

Los datos, servidos por la SB, establecen que la pandemia tuvo impacto directo en la morosidad de las tarjetas de créditos al registrar un aumento de varios puntos porcentuales a propósito del cierre de la economía. En febrero de 2020, por ejemplo, las tarjetas presentaban un atraso equivalente al 5.99%, pero abril, que está entre los peores meses de la pandemia, llegó a un 6.44% y alcanza un nivel de mora de un 7.57% en mayo. Octubre de 2020 ha sido el peor mes en cuanto a la morosidad de las tarjetas de crédito, al llegar a un 9.73%, es decir, más de cinco meses el promedio de la cartera total. Con un 8.52% de morosidad en diciembre de 2020, ya este segmento venía presentando niveles muy por encima de su promedio histórico.

Los créditos hacia las actividades agrícolas y ganadería representan el segundo segmento con la morosidad más alta, luego de las tarjetas de créditos. Los datos establecen que en mayo de este año llegó a un 6.31%, mientras que en el mes anterior fue de un 6.61%. Sin embargo, con un 7.23% en febrero y 7.03% en marzo, estos han sido los peores meses para este segmento en lo que va de 2021, lo que explica en parte los resultados en la economía con apenas un 1.6% en los primes cinco meses de este año.

Las menores tasas de morosidad, de acuerdo con datos de la SB, están en los créditos para actividades financieras (0.32%), compra y remodelación de viviendas (1.14%), administración pública y defensa (0.03%), pesca (1.14%), industria manufacturera (1.18%) y servicios sociales relacionados con la salud humana (0.68%), así como los relacionados con el suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado (0.99). Estos niveles corresponden a abril y mayo de este año.

Excelentes resultados

El Banco Central ha aplicado una política monetaria expansiva desde que se anunció la pandemia. Las autoridades bajaron la tasa de política en 150 puntos básicos para motivar a los sectores productivos, además de otras medidas compensatorias.

Según el informe de la economía en enero-mayo 2021, a la fecha se habían canalizado por medio de los intermediarios financieros RD$196,285.1 millones a empresas y hogares, a través de unos 90,000 nuevos préstamos, refinanciamientos y reestructuraciones de deuda. La institución destaca que los sectores que han recibido más recursos son: comercio y mipymes (RD$83,141.4 millones), hogares (RD$27,766.3 millones), manufactura (RD$21,725 millones), construcción (RD$18,276.5 millones) y exportación (RD$6,062.6 millones). Asimismo, se encuentra colocado un monto de RD$19,954.9 millones en repos revolvente de liquidez de corto plazo.

El informe destaca que estas medidas han sido exitosas en flexibilizar las condiciones monetarias, reflejadas en una disminución de más de 300 puntos básicos en la tasa de interés activa promedio de la banca múltiple, que bajó de 13.28% anual en marzo de 2020 a 10.01 % anual al cierre de mayo de 2021.

Asimismo, explica que ha observado una dinamización del crédito al sector privado en moneda nacional, creciendo en torno al 8.6% de forma interanual en mayo. “Se debe destacar que, este ritmo de expansión de los préstamos privados en moneda nacional es uno de los más altos de América Latina y significativamente superior a la mediana regional de 3.1%”, sostiene el Banco Central en el documento.

eldinero.com.do

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