El primer gran incendio del verano en Galicia ha arrasado ya cerca de 1.500 hectáreas

El fuego amenaza uno de los paisajes más singulares de Galicia, el de la Ribeira Sacra. Dos incendios desatados con apenas unas horas de diferencia en distintos puntos del ayuntamiento lucense de Ribas do Sil dejan ya 1.450 hectáreas calcinadas y han obligado a decretar la situación de alerta 2 por proximidad al núcleo habitado de Rairós, aunque por el momento no hay que lamentar daños. La última estimación de superficie calcinada la ha facilitado la Xunta a las 14 horas. Por el momento el fuego sigue descontrolado, pero gracias al trabajo de los equipos de extinción durante la toda la noche, la evolución del incendio es «favorable». El director xeral de Defensa do Monte, Manuel Rodríguez Vázquez, habla ya de que está «prácticamente estabilizado» y «perimetrado» en toda su extensión.

El primer incendio comenzó a las 21.42 horas del domingo en la parroquia de Nogueira y, según las últimas estimaciones de la Consellería de Medio Rural, ha calcinado ya 140 hectáreas de terreno. Pero a las 12.47 horas del lunes se iniciaba un nuevo fuego en la parroquia de Ribas do Sil, del mismo ayuntamiento. Con temperaturas de más de 34 grados y fuertes rachas de viento se ha convertido en el primer gran incendio forestal del verano en Galicia al superar ampliamente las 500 hectáreas. Según las últimas mediciones realizadas por los técnicos de Medio Rural y a la espera de volver a perimetrar la zona ya con luz, las llamas han calcinado ya unas 1.450 hectáreas de terreno.

El fuego que ayer ya afectaba al municipio vecino de Quiroga se ha extendido también al de Pobra do Brollón y ha obligado a cortar la N-120. Para su extinción se movilizaron numerosos medios, ocho aviones y 14 helicópteros y también se tuvo que solicitar ayuda a la Unidad Militar de Emergencias (UME), que llegó durante la tarde del lunes. Sin embargo, esta mañana el fuego continúaba descontrolado. La meteorología parece estar dando un pequeño respiro a los equipos de extinción, y de la situación extrema de los últimos días, con altas temperaturas y muy baja humedad se ha pasado a que está apareciendo la lluvia, lo que podría facilitar la tarea de los brigadistas.

El dispositivo desplegado por la Xunta para intentar controlar el incendio lo forman 7 técnicos, 17 agentes forestales, 49 brigadas, 22 motobombas, 5 palas, 8 aviones y 14 helicópteros, entre los que también hay medios facilitados por el Ministerio para la Transición Ecológica. Tres miembros de la UME resultaron heridos leves en el vuelco de una motobomba que participaba en las labores de extinción del incendio. Según explican fuentes de la UME a Europa Press, el accidente se produjo en la noche entre el lunes y el martes en un camino forestal en las inmediaciones del fuego, en donde la motobomba quedó volcada de lado, pero «sin mayores consecuencias» para sus ocupantes.

Precisamente, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo ha desvelado este martes que en la noche del lunes, sobre las 22,30 horas, recibió una llamada del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien agradeció «la coordinación» de los medios de extinción con la Unidad Militar de Emergencias desplegada en la zona.

Fuego provocado

El conselleiro de Medio Rural, José González, aseveró este lunes que los investigadores han averiguado ya que se trata de un incendio provocado y garantizó que se buscará al culpable para llevarlo ante la justicia. «La unidad de incendios forestales ya fue capaz de acreditar varios focos que se prendieron simultáneamente», subrayó González desde la zona. «El que hizo esto sabía perfectamente que podía causar mucho daño por la situación meteorológica», añadió para resaltar la dificultad de extinguir un incendio de estas características, que llegó a traspasar el río Sil, por muchos medios que se destinen a la extinción. «Aunque hubo peligro para las casas no hubo en ningún momento peligro para las personas», resaltó el conselleiro.

Además, los incendios forestales también afectan en Galicia al municipio de Chandrexa de Queixa. Las llamas se iniciaron a las 11.38 horas de la mañana del lunes en la parroquia de Requeixo del ayuntamiento orensano. Según las últimas estimaciones de Medio Rural, ya han quemado unas 50 hectáreas de monte. A mediodía se ha informado que este fuego se encuentra ya controlado por los servicios de extinción.

abc.es

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